sábado, 6 de noviembre de 2010

Temas Cristianos - Evodia & Síntique

Evodia & Síntique

 
Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor.
Asimismo te ruego también a ti, compañero fiel, que ayudes a éstas que combatieron juntamente conmigo en el evangelio, con Clemente también y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el libro de la vida.
(Filipenses 4:2-3 RV60)
Es muy poco lo que las Escrituras dicen sobre ellas. Solamente este pasaje en la carta de Pablo a los Filipenses donde se mencionan fugazmente sus nombres.
Los estudiosos de la Biblia tienen razones suficientes para suponer que ambas mujeres eran diaconisas en la iglesia de Filipos. Dadas sus responsabilidades ante la iglesia, ello redundaba en una situación comprometida para ambas mujeres.
El Señor nos exhorta a amarnos, a allanar nuestras diferencias en amor. Esta exhortación recae con mucha mayor vehemencia sobre quienes ocupamos alguna posición de responsabilidad o servicio encomendada por la Iglesia. Por lo tanto, era absolutamente prioritario y necesario que estas mujeres pronto rindieran a los pies de Cristo su encono. Parecían estar muy enemistadas, y esto era definitivamente de mal ejemplo para la comunidad.
Ignoramos qué clase de desavenencia tendrían entre ellas, como asimismo las razones que la causaron. Mathew Henry sugiere que la disputa tenía su origen en metodologías de trabajo.
En nuestras iglesias actuales, hallamos personas que están convencidas de que su manera de hacer las cosas es lo único que está bien y tal vez éste pudo haber sido el caso de Evodia y Síntique. Lo cierto es que no fue un tema menor para Pablo, ya que se vio en la necesidad de recurrir a alguien de su confianza en la iglesia de Filipos (v. 4:3) para que intercediera en el conflicto e intentara reconciliar a esas dos mujeres.
Según el Diccionario de Nombres de la versión RVR 1909, “EUODIAS” significa: “AROMA DULCE, BUENA JORNADA (DE VIAJE)”, y “SYNTYCHE”: “QUE HABLA O PERORA, AFORTUNADO, AFABLE”.

Sin importar edades ni sexo, no solamente que cada uno de nosotros está en condiciones de convertirse en una “Evodia o una Síntique”. Sino que en la actualidad existen MUCHAS y MUCHOS “Evodias y Síntiques” que en todo sentido responden a la descripción. Amados hermanos y hermanas muy involucrados en las cosas del Señor pero con distancias entre sí. Divergencias ocasionadas por las más variadas circunstancias, que no fueron asumidas, atendidas correctamente o en el momento adecuado y que con el transcurso del tiempo fueron generando resentimientos y cediendo el lugar a los conflictos, por lo que la exhortación de Pablo hoy permanece con la más absoluta vigencia.